Manjón reacciona contra el fascismo mediático

La peculiar defensa de la dignidad de las víctimas que hace la COPE resulta repugnante. Pilar Manjón lo sabe y se hartó. La libertad de expresión no es libertad para ofender. César Vidal, que conduce programas en medios de comunicación, debe saberlo. Y sus seguidores deben tener en consideración que no todo vale en la arena mediática: “Su única finalidad no es la búsqueda de la verdad sobre la muerte de su hijo, sino sentar en el banquillo a Aznar, que el dolor la ha trastornado un poco, o, peor aún, que se la inventaron para que hiciera el trabajo de montar un gran número sentimental para obtener una basura de instrucción y una basura de sentencia en la cual no se ha averiguado nada de lo sucedido en tales atentados”.

La ley debe aplicarse para que estas personas (y otras que quieran hacerlo) dejen de echar veneno por las ondas, por el bien de esta sociedad.

La ¿OTAS?

Chávez propone la creación de la OTAN sudamericana: Consejo de Defensa Suramericano en la Unión Suramericana del Sur (Unasur). Brasil se frota las manos.

Mi homenaje a la República

Mi homenaje hoy es apoyar la iniciativa de la Calle del Chiki-Chiki:

El concejal de la Chunta Aragonesista de Illueca, Zaragoza, ha propuesto poner el nombre de la canción con la que concursará en Eurovisión, El Chiki-Chiki, a la calle que hoy se llama Francisco Franco.

Para algo más acorde, hoy no se puede dejar de visitar la III República de Hugo.

Hoy, 14 de abril, que vivan la República y Rodolfo Chikilicuatre.

Ninguna guerra se parece a otra

Antes que nada, me gustaría darle voz y pedirles a todos y todas que asistan y rieguen la voz: hoy se cumplen cinco años del asesinato de José Couso en el Hotel Palestina de Bagdad. A las 20:00 hrs. del día de hoy se va a celebrar un acto en su memoria en la embajada de los Estados Unidos de América (no México, que también son Estados Unidos y quedan en América, sino sus vecinos del norte) en Madrid (Calle Serrano #75).

Tomo prestado el título de un libro de Jon Sistiaga que aún no he tenido el placer de leer, pero que me resulta útil para lo que venía pensando camino a la biblioteca de Ciencias de la Información de la Complutense, un lugar indigno para estudiar pero en el que han instalado computadoras bastante buenas. Ninguna guerra se parece a otra…

Juan Pedro Valentín, Director de Público, da en el clavo en un breve artículo que publica su diario el día de hoy: ”La incomodidad en política se contagia. Aunque la postura del Gobierno socialista ha sido de apoyo a la causa [llevar a los tribunales a los asesinos de José Couso], cuando ésta se ha dirimido en los tribunales, la fiscalía ha hecho el papel de torpedero. La Audiencia Nacional y el Supremo han impulsado el asunto y los jueces  han dictado órdenes de busca y captura contra los militares implicados. No puede haber nada que enoje más a EEUU que un aliado queriendo encarcelar a tres militares por crimen de guerra. Esto es demasiado incluso para el Gobierno de Zapatero. Tal vez por ello esas órdenes siguen sin ser cursadas por trabas más de índole política que jurídica”’. Da en el clavo porque mete el dedo en el ojo y, sobre todo, porque no le sorprende este tipo de actitudes. Efectivamente, sería demasiado esperar de Zapatero.

Con estas cosas Europa se nos presenta, cada vez con más claridad, como unos Estados Unidos (de Norteamérica) con el rostro más amable y simpático. Se presume de ello  cada vez que decimos que aquí es posible una extensa libertad de mercado sin que al mismo tiempo tengamos problemas importantes de exclusión social. En Europa todos pueden llegar a tener un título universitario si se lo proponen y dentro de veinte años no habrá calentamiento global que sea culpa del viejo continente. Aún teniendo dudas razonables sobre estas aseveraciones, tenemos motivos más que suficientes para lamentarnos del mal crónico del que cada vez estamos más lejos de superar: el tsunami unipolar.

La actitud de Zapatero resulta bastante lamentable. A la hora de la verdad no ha sabido enfrentarse a la verdadera responsabilidad que tiene como Jefe del Gobierno. Sacó a las tropas y entregó una medalla a su ministro de la Defensa. En cambio, no ha puesto el mínimo empeño en depurar responsabilidades ante la muerte de un compatriota en el extranjero que, a todas luces, se nos presenta injustificable.

Mirándolo desde otro punto de vista, la actitud del Presidente tampoco debería extrañarnos tanto. Y no lo digo solo por él sino por la actitud de la opinión pública en Occidente con respecto a otros conflictos: ¿alguien se siente en el derecho de pedir a Zapatero que actúe por Couso al mismo tiempo que se enorgullece de Javier Solana? La guerra contra Serbia en 1999 fue una canallada más en la larga lista, pero ahí vimos (y vemos) a la Europa del rostro amable. Después de aquello, Solana fue nombrado Alto Comisionado de la UE para las Relaciones Exteriores y gente de su partido le pidió volver para presentarse a candidato para la alcaldía de Madrid. En el mundo de hoy ninguna guerra se parece a otra, pero lo que no podemos permitir es que nos vendan distintas dos guerras con objetivos inconfesables.

¿Debemos salir hoy a la calle a pedir las responsabilidades correspondientes al gobierno norteamericano? sí. Pero los mismos tenemos que estar allí cuando nuestros gobiernos quieran implicarse en otra guerra bastarda o cuando nos quieran venir a gobernar antiguos criminales de guerra.

Extraña pulcritud

En III República:

Resulta raro que alguien se empeñe en llevar limpísimo un calcetín mientras le parece insuficiente la mierda que cubre su camisa, pantalones, su ropa interior. Parece como si la higiene política se debiera restringir a las partes que no tienen coste: cambiar a la alcaldesa de Arrasate es rentable, así que un asesinato se convierte en imperdonable. Pero rechazar la amabilidad de un responsable de no menos de 150.000 muertes (según los cálculos más indulgentes) tiene un cierto coste, porque además de asesino ese hombre es poderoso. Y ante todo hay que obedecer a los poderosos: eso es innegociable.